Para la nostalgia que provoca la distancia: diseño activista

Para la nostalgia que provoca la distancia: diseño activista

Para la nostalgia que provoca la distancia: diseño activista

 

Para la nostalgia que provoca la distancia: diseño activista

Marula Di Como, Estela Schindel y Florencia Young son tres argentinas afincadas en Berlín y creadoras de `Migrantas´, un colectivo multicultural que busca reflexionar sobre la condición del migrante a través del arte y el diseño.

Los movimientos migratorios se encuentran entre los fenómenos sociológicos menos conocidos. Imágenes estereotipadas como las despedidas en un andén junto a una vieja y pesada maleta de cartón sustituyen en muchas ocasiones un conocimiento real del problema.

Las experiencias de los migrantes suelen permanecer invisibles para el resto de la sociedad, en especial la migración de las mujeres, un colectivo con una serie de características comunes que les diferencian de las poblaciones de acogida y, a su vez, de las de origen, según explicó el teórico de la migraciones, W. Petersen.

Migrantas trabaja sobre migración, identidad y diálogo intercultural. Sus proyectos reúnen herramientas de las ciencias sociales, el arte y el diseño y los ponen a disposición de la reflexión sobre la condición del migrante, que por primera vez, utiliza el femenino para abarcar a los dos géneros.

A través de sus proyectos, Marula, Estela, Florencia junto a Irma Leinauer y Alejandra López que se unieron más tarde al equipo de Migrantas pretenden “hacer visible en el espacio urbano los sentimientos y reflexiones vinculados a la vida en un nuevo país”. Migrantas convierte “la melancolía por la patria lejana en juego y el juego en arte“, como describió la periodista argentina Cristina Civale en su artículo `Migrantas o el lenguaje visual de la inmigración´.

Civale afirma que se trata de arte en “su concepción más contemporánea de crear un medio para dar sentido a la realidad o aún más para producir realidad y sentido”. En la web de Migrantas podemos leer que “los pictogramas son el lenguaje visual de un mundo globalizado”.

Los pictogramas

Migrantas convoca a inmigrantes a reunirse en talleres y reflexionar colectivamente, son mujeres para las que Berlín es una nueva etapa en sus vidas.

Todas se reúnen y discuten sobre sus problemas. Tal y como se señala en `Migrantas o el lenguaje visual de la inmigración´ “la charla saca del plano individual la problemática de cada una” y se destaca que “las palabras dichas en voz alta posibilitan la identificación y rompen la sensación de aislamiento”.

Al finalizar el encuentro, cada una se dibuja a sí misma en alguna situación que tenga que ver con su condición de migrante, dibujos que constituyen “la verdadera salsa que cocina este colectivo de artistas y mujeres” como los calificó Civale. De ellos, parten las bases de los pictogramas, que son la “síntesis grafica de los sentimientos expresados en las reuniones” como indican en su web.

Estímulo para la reflexión

La instalación de los pictogramas en el espacio público es el aspecto decisivo del trabajo de Migrantas. Como el lenguaje de los pictogramas es anónimo y personal, personas de distintas nacionalidades pueden reconocerse en cada uno de ellos.

Los dibujos se convierten en animaciones digitales en la TV del transporte público, en postales gratuitas o en la de impresión de bolsas para las compras, el objetivo es siempre integrar la subjetividad del migrante al paisaje de la ciudad.

Al hacerse visibles sus producciones en la calle, las migrantas pueden reconocerse en el paisaje urbano: la ciudad habla de ellas. Las acciones urbanas interpelan a los transeúntes y les proponen un estímulo para la reflexión.

Puedes ver todos los pictogramas en su página web

Marula Di Como, Estela Schindel y Florencia Young son tres argentinas afincadas en Berlín y creadoras de `Migrantas´, un colectivo multicultural que busca reflexionar sobre la condición del migrante a través del arte y el diseño.

Los movimientos migratorios se encuentran entre los fenómenos sociológicos menos conocidos. Imágenes estereotipadas como las despedidas en un andén junto a una vieja y pesada maleta de cartón sustituyen en muchas ocasiones un conocimiento real del problema.

Las experiencias de los migrantes suelen permanecer invisibles para el resto de la sociedad, en especial la migración de las mujeres, un colectivo con una serie de características comunes que les diferencian de las poblaciones de acogida y, a su vez, de las de origen, según explicó el teórico de la migraciones, W. Petersen.

Migrantas trabaja sobre migración, identidad y diálogo intercultural. Sus proyectos reúnen herramientas de las ciencias sociales, el arte y el diseño y los ponen a disposición de la reflexión sobre la condición del migrante, que por primera vez, utiliza el femenino para abarcar a los dos géneros.

A través de sus proyectos, Marula, Estela, Florencia junto a Irma Leinauer y Alejandra López que se unieron más tarde al equipo de Migrantas pretenden “hacer visible en el espacio urbano los sentimientos y reflexiones vinculados a la vida en un nuevo país”. Migrantas convierte “la melancolía por la patria lejana en juego y el juego en arte“, como describió la periodista argentina Cristina Civale en su artículo `Migrantas o el lenguaje visual de la inmigración´.

Civale afirma que se trata de arte en “su concepción más contemporánea de crear un medio para dar sentido a la realidad o aún más para producir realidad y sentido”. En la web de Migrantas podemos leer que “los pictogramas son el lenguaje visual de un mundo globalizado”.

Los pictogramas

Migrantas convoca a inmigrantes a reunirse en talleres y reflexionar colectivamente, son mujeres para las que Berlín es una nueva etapa en sus vidas.

Todas se reúnen y discuten sobre sus problemas. Tal y como se señala en `Migrantas o el lenguaje visual de la inmigración´ “la charla saca del plano individual la problemática de cada una” y se destaca que “las palabras dichas en voz alta posibilitan la identificación y rompen la sensación de aislamiento”.

Al finalizar el encuentro, cada una se dibuja a sí misma en alguna situación que tenga que ver con su condición de migrante, dibujos que constituyen “la verdadera salsa que cocina este colectivo de artistas y mujeres” como los calificó Civale. De ellos, parten las bases de los pictogramas, que son la “síntesis grafica de los sentimientos expresados en las reuniones” como indican en su web.

Estímulo para la reflexión

La instalación de los pictogramas en el espacio público es el aspecto decisivo del trabajo de Migrantas. Como el lenguaje de los pictogramas es anónimo y personal, personas de distintas nacionalidades pueden reconocerse en cada uno de ellos.

Los dibujos se convierten en animaciones digitales en la TV del transporte público, en postales gratuitas o en la de impresión de bolsas para las compras, el objetivo es siempre integrar la subjetividad del migrante al paisaje de la ciudad.

Al hacerse visibles sus producciones en la calle, las migrantas pueden reconocerse en el paisaje urbano: la ciudad habla de ellas. Las acciones urbanas interpelan a los transeúntes y les proponen un estímulo para la reflexión.

Puedes ver todos los pictogramas en su página web